Usar lentes de contacto es una forma cómoda y estética de corregir la vista, pero también requiere responsabilidad. La falta de higiene puede provocar infecciones graves, irritación… y sí, incluso hongos. Aunque no es tan común como otras bacterias, la contaminación por hongos en lentes de contacto puede causar complicaciones serias si no se detecta a tiempo.
¿Cómo llegan los hongos a los lentes de contacto?
Los hongos pueden aparecer por:
- Mal lavado de manos antes de manipular los lentes.
- Uso de agua del grifo o saliva para limpiar los lentes o el estuche.
- Guardar los lentes en un estuche sucio o viejo, que puede convertirse en un ambiente ideal para el crecimiento de microorganismos.
- Reutilizar la solución por varios días, en lugar de cambiarla diariamente.
- Dormir con los lentes puestos cuando no están diseñados para eso.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Si un hongo ha infectado tus lentes o tus ojos, podrías presentar:
- Ojos rojos y dolorosos
- Sensación de cuerpo extraño o ardor
- Visión borrosa
- Lagrimeo excesivo
- Sensibilidad a la luz
Importante: Si sospechas de una infección, suspende el uso de lentes de inmediato y acude al oftalmólogo.
Recomendaciones para una buena higiene
- Lava tus manos con agua y jabón neutro antes de tocar tus lentes.
- Limpia los lentes sólo con solución multipropósito estéril (¡nunca con agua!).
- Cambia la solución del estuche todos los días.
- Reemplaza el estuche cada 1 a 3 meses.
- Respeta el tiempo de uso indicado.
- No duermas con los lentes puestos.
- Evita nadar o bañarte con los lentes puestos.
¿Tienes dudas sobre el cuidado de tus lentes o has notado molestias al usarlos?
Contáctanos si tienes preguntas. Estamos aquí para ayudarte a mantener tu mirada sana y segura.

